En Jaral del Progreso, el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento entregaron material deportivo a comunidades del municipio como parte de la acción social «Jaral Unidos por el Deporte», con el objetivo de apoyar el desarrollo comunitario y la prevención de la violencia mediante el fomento del deporte. Se distribuyeron 400 uniformes, 62 balones, 300 medallas y diverso material deportivo entre niñas, niños y jóvenes de la zona.
La entrega se realizó en representación de la gobernadora por la titular de la Secretaría de Derechos Humanos, Liz Alejandra Esparza Frausto, con la presencia del alcalde Daniel Cimental Barrón y representantes del Club de Migrantes Unidos por Jaral, Isabel Solorzano Cisneros y Guadalupe Sámano Solorzano. Las comunidades beneficiadas incluyeron La Bolsa, Zempoala, Llanitos, Providencia, Molinito, Ojo Zarco y El Tecolote.
La funcionaria señaló que la iniciativa busca fortalecer la identidad y la corresponsabilidad social entre quienes migraron y las comunidades de origen, y subrayó que las políticas públicas deben construirse desde la escucha y la colaboración ciudadana. Señaló también que el apoyo material refleja el vínculo continuo de las personas migrantes con su lugar de origen.
La acción se realizó con una inversión concurrente de 300 mil pesos, coordinada entre el Club de Migrantes Unidos por Jaral, con base en Arizona, el gobierno municipal y el Gobierno del Estado a través del Programa Migrantes Construyendo Comunidades. El programa financia proyectos en comunidades expulsoras de migrantes para impulsar el desarrollo social mediante la organización y el esfuerzo colectivo.
La Secretaría de Derechos Humanos destacó que las remesas y la participación de las y los migrantes van más allá del aspecto económico, actuando como motor de desarrollo social y solidaridad transnacional. En ese sentido, se reconoció la labor del club de migrantes por su organización y apoyo a iniciativas locales.
Las autoridades afirmaron que invertir en equipamiento deportivo es una estrategia para promover valores como disciplina, trabajo en equipo y convivencia pacífica, así como para prevenir conductas de riesgo y fortalecer entornos comunitarios más seguros e inclusivos. El programa se presentó como una forma de multiplicar oportunidades y tender puentes entre quienes viven en el extranjero y sus comunidades de origen.




