La presidenta municipal de Uruapan ha expresado su desconfianza respecto al reciente despliegue militar en Michoacán, argumentando que un retiro prematuro de las fuerzas de seguridad dejaría a la ciudadanía en una situación de vulnerabilidad. Esta declaración fue realizada en el contexto del «Plan Michoacán», presentado por el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, cuyo objetivo es la reducción de la inseguridad en la entidad.
Durante una conferencia posterior a una reunión con el secretario García Harfuch, la presidenta municipal señaló que, aunque hay un fortalecimiento de su seguridad personal, ha recibido amenazas desde antes de asumir su cargo. En ese sentido, mencionó su preocupación por la integridad de su familia y la necesidad de una protección adecuada, que ha sido respaldada por la asignación de escoltas del Ejército.
Recientemente, el gobierno federal ha intensificado sus esfuerzos para combatir la inseguridad en la región, en respuesta al homicidio del exalcalde Carlos Manzo, ocurrido durante un evento público el pasado 1 de noviembre. Las investigaciones en curso han indicado la participación de al menos tres personas en el crimen, lo que ha llevado a las autoridades a profundizar en los estudios para desentrañar los motivos detrás del homicidio.
El despliegue de fuerzas federales y el plan de seguridad propuesto han generado un debate sobre la eficacia y durabilidad de estas medidas, especialmente en un contexto donde el miedo y la incertidumbre afectan a la población local. Las autoridades están comprometidas con la búsqueda de justicia y la implementación de estrategias que realmente aborden la problemática de la seguridad en Michoacán.


