En Colima, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, reconoció que existe un trasiego de drogas a través del Puerto de Manzanillo, lo que representa un riesgo directo para la seguridad y el control territorial en la entidad. La declaración sitúa al puerto como un punto clave en las rutas del crimen organizado que operan en la región.
García Harfuch diferenció el narcomenudeo que ocurre dentro del estado del tráfico de estupefacientes que se realiza por la vía marítima, y señaló que ambos fenómenos afectan la seguridad pública. Según el funcionario, además del comercio minorista de drogas, el trasiego por el puerto constituye una amenaza significativa.
El funcionario advirtió que en la entidad se registran disputas entre grupos del crimen organizado que buscan controlar territorios y rutas. Históricamente, la zona ha estado dominada por Los Cuinis, considerados herederos de “El Mencho” y una pieza financiera del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
No obstante, García Harfuch mencionó la aparición de un grupo local denominado “Los Mezcales” que aspira a disputarse el control del delito en la entidad. La presencia de nuevos actores complicaría el equilibrio de fuerzas y podría intensificar la violencia.
Tras la captura del líder conocido como “El Mencho” se registraron episodios de violencia en el estado, incluidos bloqueos carreteros y quema de vehículos, hechos que evidenciaron la capacidad de reacción de los grupos criminales. Esos incidentes pusieron de relieve la fragilidad del orden público ante cambios en la cúpula del crimen organizado.
Los Cuinis eran dirigidos por Abigael González Valencia, actualmente preso en Estados Unidos; González Valencia es hermano de Rosalinda González, exesposa de Nemesio Oseguera Cervantes. La estructura del grupo y sus vínculos familiares y financieros siguen siendo un factor relevante en el mapa delictivo regional.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, Colima encabezó la lista de estados con la mayor tasa de homicidios, con 123 asesinatos por cada 100 mil habitantes, un indicador que refleja la gravedad del problema de violencia en la entidad.


