El mantenimiento del T-MEC en su formato trilateral es vital para México, advirtió la Cámara de Comercio Internacional (ICC), que consideró un “desastre” su desarticulación hacia acuerdos bilaterales y subrayó las implicaciones para la economía local y las cadenas productivas.
El presidente de ICC México, Claus von Wobeser, se declaró optimista sobre un resultado final trilateral y afirmó que el gobierno mexicano apuesta por esa ruta, con el secretario Marcelo Ebrard trabajando de manera continua en Washington.
Von Wobeser sostuvo que la ausencia de un acuerdo es “imposible” por el grado de interdependencia entre México y Estados Unidos, y puso como ejemplo que la industria automotriz estadounidense no podría producir un coche sin las autopartes mexicanas; además destacó el papel relevante de Canadá.
En un debate sobre el repunte del proteccionismo, el secretario general de la ICC, John Denton, advirtió que la mayor amenaza para el comercio global no son solo los aranceles sino la incertidumbre, que retrae la inversión y retrasa decisiones empresariales, afectando también a pequeñas empresas.
Denton señaló que Estados Unidos representa cerca del 13% del comercio global de bienes y, por tanto, no podría por sí solo detonar una guerra comercial mundial; instó a otras economías a no responder con represalias y a estabilizar el sistema comercial.
Advirtió además que los aranceles no son exclusivos de una administración o partido y podrían mantenerse por su capacidad recaudatoria en contextos de desafíos fiscales, y atribuyó parte del avance del proteccionismo a que no se han comunicado adecuadamente los beneficios del comercio global.
Enmarcó la situación como una transición de la geopolítica a la “geoeconomía”, donde las decisiones comerciales se vinculan a la seguridad nacional, pero puntualizó que una posición de seguridad fuerte requiere una economía sólida y un sector privado que pueda comerciar a través de fronteras.
Ricardo Ramírez, vicepresidente de la Comisión Global de Comercio y Políticas de Inversión de la ICC, advirtió que diversificar mercados es complejo en la práctica por problemas de infraestructura, logística y vínculos comerciales, y que, aun en un escenario de bilateralización, el principal reto sería gestionar reglas de origen y la acumulación trilateral, dado que muchos bienes cruzan los tres países durante su producción.


