El lunes por la mañana, un tiroteo en una mezquita de San Diego dejó tres muertos, incluido Amin Abdullah, un guardia de seguridad. También fallecieron el dueño de una tienda de comestibles y un tercer hombre. Los dos atacantes huyeron en un vehículo y fueron encontrados sin vida a pocas cuadras, con heridas de bala autoinfligidas.
Las autoridades identificaron a los tiradores:
- Cain Clark (17 años), estudiante de secundaria, miembro del equipo de lucha libre, planeaba graduarse pronto.
- Caleb Vazquez (18 años), su acompañante.
Cerca de las 9:42 a.m., la policía recibió una alerta:
- La madre de Clark reportó que su hijo había escapado de casa.
- Informó del robo de varias armas y su vehículo.
- Mencionó que su hijo tenía tendencias suicidas y que iba con un amigo vestido de camuflaje.
A pesar de un operativo de búsqueda, los oficiales se dirigieron al centro islámico tras recibir noticias del tirador activo. Se realizó un allanamiento en la casa de uno de los sospechosos la noche del lunes.
El jefe de policía de San Diego indicó que se investiga el ataque como un crimen de odio. En la escena y en el vehículo de los atacantes, se encontraron elementos que sugieren una motivación racista e islamófoba:
- Se hallaron escritos antiislámicos.
- Una nota de suicidio mencionaba «orgullo racial».
- Se encontró un bidón de gasolina con simbología nazi junto a una escopeta.
- Las armas tenían frases y discursos de odio escritos en ellas.








