Un cazabombardero F-16 de las Fuerzas Armadas de Grecia se incendió tras realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de la isla de Zante, interrumpiendo temporalmente el tráfico aéreo en la zona, un popular destino turístico.
El Estado Mayor de la Fuerza Aérea Helena indicó que una avería mecánica obligó al piloto a desviarse hacia el aeródromo. El caza aterrizó sin desplegar el tren de aterrizaje, deslizándose varios metros sobre la pista antes de incendiarse, según reportes de un medio local.
El fuego se originó por la fricción durante el aterrizaje forzoso, pero fue rápidamente sofocado por un camión de bomberos en el lugar. Afortunadamente, el piloto resultó ileso y fue trasladado en helicóptero militar a la base de la 117ª Ala de Combate para exámenes médicos preventivos.
Este incidente causó retrasos y cancelaciones en los vuelos, afectando a cientos de turistas que se encontraban en la terminal, según informaron medios locales. El caza había despegado de la base aérea de Araxos con el propósito de realizar una misión de entrenamiento. Un incendio en uno de sus motores durante el vuelo habría sido la causa que forzó al piloto a realizar la maniobra de emergencia.
El Comité de Investigación de Accidentes Aéreos ha iniciado una investigación para determinar las circunstancias exactas del incidente.










