Los buques mercantes en el estrecho de Ormuz enfrentan restricciones severas tras recibir órdenes de la Armada iraní, que les impide el paso. Esta situación ha generado preocupación, ya que varios barcos reportaron haber sido alcanzados por disparos en la zona.
A pesar de un aviso previo que prometía un paso limitado, al menos dos embarcaciones informaron de disparos por parte de barcos iraníes en aguas entre Qeshm y Larak, lo que llevó a los mercantes a desistir de su travesía.
La agencia Maritime Trade Operations recibió un informe sobre un petrolero que fue abordado por lanchas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, que dispararon contra él. Aunque la tripulación se encuentra a salvo, el incidente resalta la creciente tensión en la región.
Además, algunos barcos indicaron que recibieron mensajes radiofónicos en los que se declaraba el cierre total del estrecho de Ormuz. Según estos avisos, emitidos por Irán, ningún buque de ninguna nacionalidad está autorizado a transitar por esta crucial vía marítima.
Cientos de embarcaciones y aproximadamente 20,000 marineros permanecen varados en el golfo, a la espera de poder cruzar el estrecho, a través del cual transita cerca del 20% de los flujos mundiales de petróleo y gas natural licuado.


