Un soldado francés destacado en la FINUL en el sur del Líbano murió y otros tres resultaron heridos en un ataque que Francia atribuye a Hezbolá; París exige a las autoridades libanesas que detengan a los responsables y asuman sus obligaciones con la fuerza de la ONU. La presencia de tropas francesas en la misión tiene repercusiones directas para la seguridad nacional y ha sido reiteradamente invocada por el Gobierno como prioritaria.
El presidente francés señaló que todo apunta a la responsabilidad de Hezbolá y reclamó una respuesta firme de las autoridades libanesas junto a la FINUL. El Ejecutivo ha pedido además el esclarecimiento inmediato de los hechos y la cooperación plena en la investigación.
La ministra de Defensa informó que el militar fue víctima de una emboscada mientras participaba en una misión de apertura de itinerario y recibió un disparo a corta distancia por parte de un grupo armado. Fue atendido por sus compañeros en medio del tiroteo, pero no se pudo reanimar al llegar al lugar.
El fallecido fue identificado como el sargento Florian Montorio, del 17.º regimiento de paracaidistas de Montauban, con 18 años de servicio en el Ejército. La titular de Defensa destacó su compromiso con la paz, la lucha contra el terrorismo y la protección de sus compatriotas.
Los tres soldados heridos fueron evacuados, según informó la presidencia, que también indicó contactos con el ejército libanés; el comandante libanés expresó condolencias, condenó el ataque y rechazó cualquier violencia contra la FINUL. Francia mantiene presencia en la región como fuerza de interposición en el sur de Líbano desde 2006.
La muerte de Montorio es el segundo caso de un militar francés fallecido en la región en el marco de la actual escalada de violencia entre actores regionales. Hace unas semanas otro suboficial francés murió en el Kurdistán iraquí en un ataque con dron que el Gobierno atribuyó a una milicia proiraní.
Francia reiteró su demanda de que las autoridades libanesas detengan a los culpables y cooperen con la FINUL para garantizar la seguridad de sus efectivos y prevenir nuevos episodios de violencia. Las autoridades francesas mantienen la investigación abierta y siguen de cerca la evolución de la situación.


