Al menos 11 civiles resultaron heridos en un ataque realizado por los rebeldes hutíes en la región de Najrán, en el suroeste de Arabia Saudita, cerca de la frontera con Yemen. Este incidente ocurre en medio de una creciente escalada de violencia entre los insurgentes y el gobierno saudí.
El portavoz de las Fuerzas de la Coalición para el Apoyo a la Legitimidad en Yemen informó que entre los heridos se encuentran siete ciudadanos saudíes, un yemení, dos egipcios y un paquistaní. Las autoridades describieron el ataque como «indiscriminado», advirtiendo que representa una violación del derecho internacional humanitario al poner en peligro a civiles.
El general saudí Turki al Maliki declaró que la coalición continuaría tomando medidas para proteger a los ciudadanos de futuros ataques. Sin embargo, no se proporcionaron detalles sobre los lugares precisos de impacto ni los daños materiales causados.
Este ataque marca la primera vez que Arabia Saudita informa sobre heridos en los recientes intercambios de fuego entre ambos bandos, que se intensificaron a partir de mediados de julio. Los rebeldes hutíes habían reivindicado previamente un ataque con dron al aeropuerto de Najrán, justificando sus acciones como represalias por bombardeos saudíes en áreas controladas por ellos.
A finales del mes pasado, los hutíes declararon un bloqueo marítimo contra la navegación saudí en el mar Rojo y se atribuyeron ataques a buques comerciales vinculados a Arabia Saudita. Esto se enmarca en una escalada de tensiones que comenzó tras un bombardeo del aeropuerto de Saná por parte del Ejército yemení.
Arabia Saudita, por su parte, ha mostrado su intención de establecer una coalición marítima para garantizar la seguridad en la navegación del mar Rojo y el estrecho de Bab al Mandeb, clave para las exportaciones de petróleo del país.








