En la Franja de Gaza, las fuertes lluvias causaron inundaciones en campamentos de desplazados y la muerte de una mujer y un niño de 7 años, afectando de manera directa a poblaciones que ya viven en situación de vulnerabilidad.
Autoridades de Defensa Civil indicaron que el derrumbe de un muro provocó la caída de la mujer, de unos 30 años, y del menor a un pozo, donde se ahogaron a causa de la tormenta.
Las precipitaciones anegaron decenas de tiendas de campaña en las que residen cientos de miles de personas desplazadas tras la destrucción de sus viviendas, aumentando los riesgos sanitarios y de seguridad.
Equipos de rescate trabajaron para bombear el agua acumulada, limpiar desagües y vías fluviales y, en coordinación con organizaciones benéficas, distribuyeron tiendas a las familias afectadas.
También se informó del rescate de un vehículo de la Media Luna Roja que quedó atrapado por la lluvia; los equipos de emergencia permanecen en alerta máxima mientras continúan las precipitaciones.
Medios locales difundieron imágenes de daños en campamentos del sur de la Franja, donde decenas de miles viven en tiendas junto a la costa, mostrando escenas de refugios anegados por agua de mar y desalojos nocturnos por temor al viento y las inundaciones.
Los testimonios recogen que muchas familias tuvieron que abandonar sus tiendas y que los fuertes vientos contribuyeron a la destrucción de estructuras precarias, dejando a las personas expuestas a condiciones invernales adversas.
La situación complica la entrega de ayuda humanitaria y agrava las necesidades de alojamiento y protección para la población desplazada.




