Juan Puente Pérez ha dedicado casi seis décadas al trabajo y mantenimiento de las tierras de cultivo en el ejido de Godoy y comunidades cercanas, en Salamanca. Desde su comunidad de Mexicanos, recorre poco más de cinco kilómetros diarios para llegar a los campos donde prepara los surcos y retira la hierba que crece alrededor de las plantas de cempasúchil.
Su jornada está vinculada con una de las flores más representativas de las celebraciones dedicadas a los difuntos. En los terrenos de cultivo, las labores de preparación y deshierbe son necesarias para mantener despejadas las parcelas y favorecer el desarrollo de la flor que, por su significado, forma parte de los altares y caminos con los que las familias recuerdan a sus seres queridos.
El trabajo de Puente Pérez ocurre lejos de los espacios donde la tradición se hace visible durante la temporada de Día de Muertos. Antes de que el cempasúchil llegue a los hogares, panteones y altares, agricultores como él deben mantener en condiciones adecuadas las tierras donde crece. Su actividad representa una tarea constante en el campo salmantino y una conexión directa entre la producción agrícola y las expresiones culturales de la región.
¿Qué implica recorrer diariamente más de cinco kilómetros para cuidar los cultivos?
El trayecto desde Mexicanos hasta las parcelas del ejido de Godoy forma parte de una rutina que se repite cada día. La distancia se suma al esfuerzo físico de trabajar directamente sobre el terreno, preparar los surcos y desquelitar los campos, una labor que requiere atención continua para retirar la vegetación que puede cubrir o afectar el espacio destinado a las plantas.
Después de casi 60 años dedicado a estas actividades, Juan Puente conserva una relación permanente con la tierra de cultivo. Su experiencia se refleja en la continuidad de un oficio que depende de la constancia y del cuidado diario, particularmente cuando se trata de una flor cuyo valor trasciende el aspecto agrícola y acompaña una de las tradiciones más arraigadas entre las familias mexicanas.
- Punto clave / Qué ocurrió: Juan Puente Pérez mantiene labores de preparación y deshierbe en campos de cempasúchil.
- Impacto o alcance: Trabaja en el ejido de Godoy y comunidades cercanas, tras recorrer poco más de cinco kilómetros diarios desde Mexicanos.
- Qué sigue: La continuidad del cultivo dependerá del mantenimiento constante de las tierras y del trabajo diario en los surcos.
La información disponible destaca la permanencia de Juan Puente en el campo salmantino y su contribución al cuidado de la flor que acompaña a los difuntos. Su labor continúa desarrollándose en las parcelas del ejido de Godoy, como parte de la actividad agrícola que sostiene esta expresión tradicional.





