Adopción de la Dieta de Salud Planetaria podría garantizar sostenibilidad alimentaria en 2050
Ciudad de México. Un nuevo informe de EAT-Lancet 2025 plantea que la humanidad podría alimentarse de manera saludable y sostenible para el año 2050, sin exceder los límites ambientales del planeta, mediante la adopción de la Dieta de Salud Planetaria. Este documento, que actualiza la versión inicial de 2019, se centra en la viabilidad de alimentar a una población global de 9.700 millones de personas.
Los hallazgos del estudio fueron presentados en el contexto de un debate sobre los desafíos alimentarios y ambientales. De acuerdo con los investigadores, esta dieta propicia un alto consumo de alimentos vegetales, moderación en productos de origen animal y una reducción significativa en la ingesta de azúcares, grasas saturadas y alimentos procesados. Se enfatiza que no es una receta rígida, sino adaptable a las diferentes culturas alimentarias a lo largo del mundo.
Los beneficios de implementar esta dieta serían significativos, ya que se estima que podría prevenir 15 millones de muertes al año, lo que representaría el 27% de las muertes evitables a nivel mundial.
Impacto ambiental del sistema alimentario
El informe subraya que el sistema alimentario es actualmente la principal fuente de degradación ambiental. Especialistas destacan que la agricultura ocupa el 40% de la superficie terrestre, consume entre el 70 y el 75% del agua dulce y es responsable de entre el 70 y el 80% de la contaminación por nitrógeno y fósforo. Además, se señaló que siete de los nueve límites planetarios ya han sido sobrepasados, lo que pone de manifiesto la urgente necesidad de transformar las prácticas agrícolas y alimentarias.
La justicia en el acceso a alimentos saludables también se menciona como un aspecto fundamental, destacando que aproximadamente 4.000 millones de personas sufren de algún tipo de malnutrición, lo cual se considera una injusticia social de gran envergadura.
Tres transformaciones necesarias hacia 2050
Para lograr la producción de esta dieta dentro de los límites planetarios, se identifican tres acciones clave: modificar los patrones de consumo, aumentar la productividad agrícola sostenible y reducir el desperdicio de alimentos. Se enfatiza que estas transformaciones deben llevarse a cabo de manera simultánea.
Los expertos coinciden en que la barrera cultural, relacionada con los hábitos de consumo, representa uno de los mayores desafíos para la implementación de estos cambios.
Ventajas de México en la transformación alimentaria
Los especialistas subrayan las ventajas que presenta México, debido a su rica gastronomía tradicional, que es compatible con la Dieta de Salud Planetaria. Alimentos como el maíz fresco, los frijoles y una variedad de verduras se alinean con las recomendaciones del informe.
Asimismo, se destaca que los sistemas agrícolas prehispánicos, como las chinampas en el Valle de México, son ejemplos de producción agroecológica eficiente, que pueden servir como modelo replicable en otras regiones.
El informe concluye que, aunque la transformación de la alimentación global será un proceso complejo, es factible. Sin embargo, advierte que continuar con el modelo actual de producción y consumo no es una opción viable.


