En Michoacán, el Plan Michoacán contempla una inversión de más de 51 mil millones de pesos para infraestructura, un monto que las autoridades presentan como clave para el desarrollo regional y la generación de empleo digno. La iniciativa busca impulsar obras que favorezcan la movilidad, los servicios básicos y la reactivación económica en zonas históricamente rezagadas.
La presidenta de la Junta de Coordinación Política, Fabiola Alanís, señaló que los proyectos estratégicos incluyen nuevas carreteras, modernización de vías, caminos artesanales y obras hidráulicas que, según sus promotores, responden a una visión de justicia social. Las obras estarían orientadas a priorizar regiones con menor acceso a infraestructura y a detonar oportunidades productivas locales.
En materia vial, se proyecta una inversión de alrededor de 39,600 millones de pesos para la construcción y modernización de tramos como Pátzcuaro–Uruapan, Zitácuaro–Maravatío, Uruapan–Nueva Italia, Nueva Italia–Lázaro Cárdenas y la autopista de la Agroexportación entre Uruapan y Zamora, así como la ampliación a cuatro carriles de la autopista Siglo XXI. Las autoridades sostienen que estas intervenciones mejorarán la conectividad y la logística regional.
Además de la infraestructura carretera, el paquete de obras contempla caminos artesanales, proyectos hidráulicos y nuevos espacios públicos con el objetivo de mejorar la calidad de vida en comunidades rurales y urbanas. Los promotores del plan atribuyen a estas inversiones efectos en la reducción de desigualdades y la prevención de la violencia mediante la creación de empleo y el acceso a servicios.
Según la misma representación legislativa, el Congreso del Estado aprobó un presupuesto alineado al Plan Michoacán, acatando la propuesta del Ejecutivo y priorizando el gasto en obras destinadas al bienestar de la población. Los responsables del proyecto enfatizan que la ejecución transparente y planificada de estos recursos es fundamental para alcanzar los resultados esperados.




