Un buque surcoreano sufrió una explosión en el estrecho de Ormuz, mientras que drones iraníes provocaron un incendio en un puerto petrolero de los Emiratos Árabes Unidos. Estos eventos reflejan el creciente control de Irán sobre las rutas petroleras de Medio Oriente. La situación se agudiza tras el anuncio del presidente estadounidense sobre el despliegue naval en la región.
El ejército de Estados Unidos reportó que dos mercantes estadounidenses habían cruzado el estrecho, aunque sin especificar detalles sobre el momento de la travesía. Irán, por su parte, negó cualquier incursión y no se observaron aumentos significativos del tráfico marítimo en la zona. La misión estadounidense parece ser una respuesta a la necesidad de garantizar la ruta de suministro energético más crucial del mundo, en un contexto de enfrentamientos entre ambos países.
Desde que Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva aérea contra Irán, Teherán ha limitado significativamente el paso por el estrecho, lo que ha resultado en interrupciones considerables del suministro energético global. Washington también ha implementado un bloqueo a buques que navegan hacia o desde puertos iraníes.
Las declaraciones sobre el impacto de la operación estadounidense fueron contradictorias y aún no se ha podido verificar la información. La explosión en el HMM Namu, comprendido como un buque de carga, ha llevado a los transportistas a dudar de la seguridad en la zona.
Los Emiratos Árabes Unidos informaron de un incendio en su puerto de Fujairah, que se considera una de las pocas rutas de exportación de petróleo que requiere pasar por el estrecho. La investigación por parte del Gobierno surcoreano está en curso, aunque se señala que no se han reportado víctimas.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán afirmó que no ha habido transacciones de buques comerciales en el estrecho recientemente. Anteriormente, Irán había declarado haber repelido a un buque de guerra estadounidense mediante disparos de advertencia, aunque esto fue desmentido por Washington.
Los precios del petróleo reaccionaron al alza debido a los recientes enfrentamientos en el golfo, aumentando entre un 2% y un 5%. Sin embargo, el sector marítimo sigue inquieto sobre la seguridad de esta vital ruta.
El mando militar iraní advirtió que la seguridad del estrecho depende de su control y que cualquier presencia militar extranjera será respondida adecuadamente. Cientos de buques y marineros permanecen atrapados en el golfo Pérsico, con poco avance hacia una solución negociada que permita el restablecimiento del tráfico marítimo normal.





