La orden de evacuar el sur del Líbano hacia el norte del río Litani afecta directamente a comunidades fronterizas y ha provocado desplazamientos masivos en la zona. Las autoridades libanesas han informado de decenas de miles de personas en movimiento, mientras Israel advierte de nuevos bombardeos en el área.
El Ejército israelí afirmó haber atacado 320 objetivos atribuibles a Hezbolá, 80 de ellos en las últimas 24 horas, según su portavoz militar. Estas operaciones en la frontera sur se enmarcan en la escalada contra la organización chií y en el contexto del conflicto con Irán.
La orden de evacuación obligó a miles de residentes a abandonar sus hogares y trasladarse hacia el norte del Litani; el gobierno libanés contabilizó 84.000 desplazados, cifra que el portavoz israelí elevó a 300.000 sin aportar fuente. Las autoridades israelíes advirtieron que planean bombardear zonas del sur en los próximos días.
Las Fuerzas Armadas israelíes dijeron además haber ocupado «menos de 10» posiciones en territorio libanés con una profundidad de «cientos» de metros, con el objetivo declarado de crear una línea defensiva para las comunidades del norte de Israel. Esas posiciones se suman a otras que Israel mantiene en el sur del Líbano, pese a las previsiones del alto el fuego vigente desde noviembre de 2024.
El portavoz militar aseguró que las tropas están reforzando la defensa de los asentamientos del norte y desplegadas a lo largo de la frontera. No se ofrecieron detalles sobre la duración prevista de las ocupaciones ni sobre las condiciones de seguridad para los civiles desplazados.
La misión de la ONU denunció incursiones de tropas israelíes cerca de los municipios de Merkaba, Al Adeisse, Kfar Kila y Ramyah, que según indicó se habrían producido antes de que esas fuerzas regresaran al sur de la Línea Azul, la frontera de facto entre ambos países.
Human Rights Watch advirtió que la orden de evacuación del área al sur del Litani plantea «graves riesgos de violación de las leyes de la guerra», porque la zona abarcaría alrededor del 8% del territorio libanés y es hogar de cientos de miles de personas.


