En Israel las autoridades militares informan que la campaña contra Irán podría prolongarse entre tres y seis semanas más, una proyección que influye en la seguridad nacional y en la situación regional. Las Fuerzas de Defensa israelíes mantienen planes operativos coordinados con aliados y preparan operaciones que pueden abarcar varias semanas adicionales.
El portavoz militar, el general de brigada Effie Defrin, indicó que las operaciones están diseñadas para alcanzar objetivos concretos y no se rigen por un calendario rígido. Según el mando, el propósito central es debilitar de forma significativa al régimen iraní mediante acciones militares sostenidas.
Desde el inicio de las operaciones, la Fuerza Aérea israelí ha ejecutado alrededor de 400 oleadas de ataques en el oeste y centro de Irán, con énfasis en desmantelar infraestructuras y neutralizar capacidades de fuego, defensa y producción. Las autoridades señalan que las acciones buscan reducir la capacidad operativa de las unidades atacadas.
La declaración presidencial de Estados Unidos subraya que, por ahora, Washington no está dispuesto a negociar un acuerdo con Irán sin condiciones más exigentes. Entre los requisitos planteados figura el compromiso iraní de renunciar a cualquier proyecto relacionado con armas nucleares.
El mando israelí considera que los ataques coordinados han provocado la implicación de grupos como Hezbolá, que inicialmente se mantuvieron al margen en episodios anteriores del conflicto. Según la interpretación oficial, la escalada pública de las operaciones ha motivado una mayor participación de actores regionales.


