La NASA se encuentra en la fase final de preparación para el lanzamiento del satélite Sentinel-6B, programado para este domingo en la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, en California. Este lanzamiento, que se realizará a bordo del cohete Falcon 9 de SpaceX, está previsto para las 21:21 hora local (04:21 del lunes GMT).
El Sentinel-6B tiene como objetivo estudiar el aumento del nivel del mar desde la órbita terrestre, contribuyendo así a la optimización de los pronósticos meteorológicos, la predicción de inundaciones y la mejora de los pronósticos de huracanes. Este satélite ha sido desarrollado en colaboración con la Agencia Espacial Europea (ESA) y otros socios de diversas naciones.
El nuevo satélite sustituirá a un orbitador gemelo lanzado en noviembre de 2020, el cual también se dedicaba a monitorear la altura de la superficie de los océanos. Las observaciones proporcionadas por el Sentinel-6B permitirán a los científicos evaluar cambios en los océanos en términos de altura, temperatura y dinámica, además de mejorar la previsión de fenómenos meteorológicos extremos que podrían causar inundaciones y huracanes.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos ha participado en el desarrollo del satélite, y se ha reportado un notable avance en la previsión de huracanes desde principios de la década de 1990, tras el lanzamiento de satélites diseñados para el análisis de la superficie marítima.
Este año, la NOAA ha pronosticado una temporada ciclónica «superior a lo normal», con estimaciones entre 13 y 18 tormentas tropicales, de las cuales entre cinco y nueve podrían convertirse en huracanes. Hasta el momento, el huracán Melissa ha sido el más devastador en 2025, dejando al menos 75 muertos, 45 de ellos en Jamaica, y causando daños multimillonarios en su paso por el Caribe.


