La presencia de la presidenta mexicana en Barcelona y su encuentro con el jefe del Gobierno español tuvieron impacto local al celebrarse en la ciudad una cumbre internacional donde ambos participaron. La reunión bilateral abordó la polémica histórica sobre la conquista y la relación contemporánea entre España y México.
El encuentro, celebrado al término de la cumbre, tuvo una duración aproximada de una hora y según fuentes gubernamentales mostró una notable sintonía entre ambos dirigentes. En la conversación también se trataron asuntos de la agenda global y las relaciones entre la Unión Europea y México.
Los mandatarios conversaron sobre la ampliación de los lazos culturales, económicos y sociales entre ambos países, sin que se hayan detallado públicamente todas las cuestiones abordadas. La presidenta mexicana destacó la importancia del reconocimiento histórico de la conquista para su país y la defensa de las culturas originarias.
Sheinbaum señaló que expuso al presidente español la grandeza de las civilizaciones prehispánicas y dijo que Sánchez mostró acuerdo con esa valoración. Asimismo mencionó la existencia de una carta de Carlos V que, según afirmó, reconoce abusos cometidos por Hernán Cortés durante la conquista.
La mandataria expresó que existe un acercamiento tanto por parte del jefe del Gobierno como del rey, aunque explicó que por el momento no se ha concretado una reunión con la Corona. Al ser consultada negó que exista una crisis diplomática entre México y España y afirmó que nunca la ha habido.
En Barcelona, la presidenta subrayó su satisfacción por participar en la cumbre en defensa de la democracia y reiteró la importancia del reconocimiento de la fuerza de los pueblos originarios para la identidad nacional mexicana. Sus declaraciones se pronunciaron ante medios al término de su intervención en la cumbre.


