El verificentro ubicado en El Rosario, que es el único autorizado para emitir hologramas que permiten la circulación en la Ciudad de México, enfrenta una situación crítica. Los ciudadanos que acuden a realizar el trámite se ven obligados a esperar largas filas que pueden alcanzar las cuatro horas. Este retraso se ha visto exacerbado por fallas técnicas en el sistema, así como por la escasez de verificentros alternativos en la zona, lo que ha complicado aún más el proceso de verificación vehicular. Esta situación ha suscitado descontento entre los automovilistas, quienes claman por una solución que permita agilizar los trámites y reducir los tiempos de espera.




