El talento artístico en Alemania se ha manifestado a través de diversas figuras, desde Marlene Dietrich hasta Diane Kruger. Sin embargo, pocas han dejado una huella tan profunda como Alice y Ellen Kessler. Las célebres gemelas fallecieron recientemente a los 89 años de edad, tras optar por el suicidio asistido en su hogar en Gruenwald, Múnich. Su muerte conjunta no solo reabre el debate sobre el suicidio asistido, sino que también invita a reflexionar sobre sus destacadas trayectorias artísticas.
Orígenes de las gemelas Kessler
Alice y Ellen nacieron el 20 de agosto de 1936 en Nerchau, Alemania, durante el período del Tercer Reich, poco antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial. Desde pequeñas, demostraron un notable talento para la danza, formándose en ballet en la Ópera de Leipzig, donde dieron sus primeros pasos en un entorno artístico reconocido.
El contexto familiar de las hermanas fue complicado; el ambiente se vio marcado por la violencia y el alcoholismo de su padre. En 1952, decidieron escapar a Düsseldorf, una ciudad conocida por su vibrante vida artística, donde comenzaron a construir su carrera en cabarets.
Un ascenso artístico en Europa
La ambición de Alice y Ellen las llevó a mudarse a París, donde, de 1955 a 1960, se presentaron en el renombrado Lido de París. Su popularidad se multiplicó cuando, en 1959, representaron a Alemania Occidental en el Festival de Eurovisión con la canción “Heute Abend wollen wir tanzen geh’n”. A pesar de obtener un octavo lugar, su actuación las catapultó a la fama, y en 1962 se trasladaron a Italia, donde fueron asociadas con el glamoroso estilo de la “Dolce Vita”.
Éxitos en medios y entretenimiento
Las Kessler continuaron brillando en Italia, incursionando en cine y televisión. También decidieron posarse para la edición italiana de la revista Playboy a la edad de 40 años, convirtiéndose en un número emblemático de la publicación. Su éxito trascendió el Atlántico, donde fueron bien recibidas en Estados Unidos, compartiendo pantalla con íconos como Frank Sinatra y Elvis Presley.
Regreso a Alemania y legado
Las gemelas Kessler regresaron a su país en 1986, estableciéndose en Gruenwald, donde finalmente encontraron su descanso. A lo largo de su carrera, fueron apodadas "Las piernas de la nación", un reconocimiento a su indiscutible contribución artística. Su fallecimiento marca el cierre de un capítulo significativo en la historia cultural de Alemania, recordando la complejidad de sus vidas y su indomable espíritu artístico.



