Don Rommel
Celaya, Guanajuato. — La Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Celaya (JUMAPA) adjudicó un contrato por 12 millones 249 mil 600 pesos con IVA para la adquisición de 15 mil medidores de agua potable Clase C, dentro de la licitación pública nacional LA-JUMAPA-CELAYA-LPN-003-2025.
El contrato fue otorgado a la empresa Soluciones Insumos e Implementos Hidráulicos S.A. de C.V.
El punto que genera cuestionamientos no es el monto en sí, sino la ausencia de competencia real durante el proceso.
Cuatro compraron bases, solo uno llegó al final
En la etapa inicial, cuatro empresas adquirieron las bases de la licitación. Sin embargo:
Solo dos presentaron propuesta.
Una se desistió formalmente.
Únicamente Soluciones Insumos e Implementos Hidráulicos S.A. de C.V. mantuvo oferta válida hasta el fallo.
En términos prácticos, el contrato millonario fue asignado sin competencia efectiva.
Sin comparación económica
Una licitación pública tiene como propósito central generar competencia para obtener mejores condiciones de precio y calidad.
En este caso:
No hubo múltiples ofertas económicas que permitieran comparación.
No existió presión competitiva.
La evaluación se resolvió bajo criterio de cumplimiento técnico.
Al no existir propuestas rivales, no hubo escenario de mejora en precio.
12 millones sin rival
El monto adjudicado asciende a 12,249,600 pesos con IVA.
Cuando un contrato de esta magnitud se otorga con un solo participante efectivo, la pregunta es inevitable:
¿se garantizó el mejor precio posible para el organismo operador?
La falta de competencia deja abierta la discusión sobre si debió repetirse el procedimiento para fomentar mayor participación y asegurar condiciones más favorables.
Las interrogantes
¿Por qué tres empresas que compraron bases no concluyeron el proceso?
¿Las condiciones técnicas limitaron la competencia?
¿Se realizó un estudio de mercado independiente?
¿Se comparó el precio adjudicado con referencias nacionales?
¿Se exploró la posibilidad de repetir la convocatoria?
Más que un trámite, una decisión política
Cuando un contrato superior a 12 millones de pesos se asigna sin competencia real, el tema trasciende lo administrativo.
Se convierte en un asunto de transparencia, eficiencia y responsabilidad en el uso de recursos públicos.
La discusión no es menor.
Porque en la contratación pública, la competencia no es un formalismo: es la herramienta principal para proteger el dinero de los ciudadanos.


