El Gobierno español subrayó que España cumple sus compromisos con la OTAN y contribuye a la defensa europea, en respuesta a las amenazas del presidente de Estados Unidos contra la relación bilateral. La posición oficial sitúa la defensa de la legalidad internacional y los acuerdos entre la Unión Europea y Estados Unidos como condiciones para cualquier revisión de vínculos.
La reacción se produce tras declaraciones del presidente estadounidense en las que amenazó con cortar el comercio con España y criticó la negativa a autorizar el uso de las bases de Morón y Rota en operaciones militares contra Irán. El Ejecutivo rechazó las descalificaciones sobre la contribución española a la alianza atlántica.
Fuentes del Gobierno insistieron en que España es un miembro clave de la OTAN que cumple con sus obligaciones y aporta a la seguridad del territorio europeo. Rechazaron además la idea de que el país sea un socio deficiente en la organización.
En materia comercial, el Gobierno recordó que España es una potencia exportadora y un socio fiable para 195 países, entre ellos Estados Unidos, con una relación histórica y mutuamente beneficiosa. Por ello advirtieron de que cualquier cambio en las relaciones comerciales debe respetar la autonomía de las empresas, la legalidad internacional y los acuerdos bilaterales entre la UE y EE. UU.
El Ejecutivo aseguró contar con recursos para mitigar posibles impactos económicos, apoyar a los sectores afectados y diversificar cadenas de suministro. Afirmó que su política seguirá orientada a promover el libre comercio y la cooperación económica entre países.
Finalmente, el Gobierno defendió que las decisiones deben regirse por el respeto mutuo y la ley internacional, y sostuvo que la prioridad es garantizar prosperidad para la ciudadanía, no generar nuevos conflictos.


