En Nueva York, la llegada del presidente venezolano Nicolás Maduro a una base aérea militar generó un operativo de seguridad que movilizó a agencias federales y alteró la rutina en la instalación local. La presencia de agentes del FBI y de la DEA en la Base de la Guardia Nacional Aérea de Stewart marcó el centro de las operaciones en tierra.
Maduro descendió del avión militar esposado y fue escoltado por personal federal a lo largo de la pista, acompañado por su esposa, Cilia Flores. Imágenes y testigos describieron una salida controlada y custodiada desde la escalerilla del Boeing 757 que lo trasladó.
Tras su arribo, autoridades federales planearon el traslado del detenido hacia la ciudad de Nueva York, con el uso previsto de un helicóptero para completar el traslado. El movimiento implicó medidas de seguridad adicionales alrededor de las rutas aéreas y terrestres hacia la ciudad.
El detenido enfrenta cargos en Estados Unidos relacionados con narcotráfico y terrorismo, acusaciones que motivaron la detención y el proceso de traslado. Se informó que podría comparecer ante el tribunal federal de Manhattan la próxima semana para responder a las imputaciones.


