En la Ciudad de México, alrededor de 250 personas se concentraron frente a la nueva sede de la embajada de Estados Unidos para protestar por las acciones militares anunciadas por la Casa Blanca contra el gobierno de Venezuela, lo que provocó afectaciones al tránsito en la zona.
Los manifestantes realizaron pintas en la entrada de la representación diplomática y, en distintos momentos, lanzaron consignas contra la intervención norteamericana en América Latina.
Entre las demandas se encontraban la liberación del presidente Nicolás Maduro, la defensa de Venezuela y la salida de Estados Unidos de la región.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México desplegó cerca de 250 elementos con equipo antimotines alrededor de la sede diplomática como medida de contención.
En varios momentos, los manifestantes se acercaron a las fuerzas de seguridad y lanzaron consignas en su contra; la mayoría eran jóvenes que portaban banderas de Venezuela y Palestina.
En el lugar estuvo presente Rafael Barajas, presidente del Instituto Nacional de Formación Política de Morena, organismo del partido encargado de la capacitación ideológica y política de sus militantes.
La presencia simultánea de manifestantes y agentes de seguridad motivó el cierre temporal de vialidades alrededor de la embajada, y los participantes anunciaron que permanecerían en el exterior durante varias horas para expresar su rechazo a las acciones militares.


