En México, el titular de la Secretaría de Marina, Raymundo Pedro Morales, negó que hubiera fallas en la comunicación con la central y en el velocímetro del Tren Interoceánico que se descarriló y dejó 14 personas muertas. El funcionario defendió la investigación inicial de la Fiscalía General de la República y resaltó la importancia de esclarecer los hechos a nivel local.
Morales dijo que la FGR realizó un peritaje con expertos y que ese informe es preliminar, por lo que las pesquisas continúan. Afirmó que serán las autoridades competentes las que vayan informando el avance y las conclusiones del caso.
El almirante rechazó la versión de fallas en los sistemas de control señaladas por algunos informes y reiteró la confianza en los peritajes técnicos. Señaló que las indagatorias todavía no están concluidas y que hay que esperar los resultados finales.
Confirmó que algunas licencias estaban vencidas, aunque sostuvo que la renovación corresponde a los usuarios. Añadió que la empresa ferroviaria facilita trámites y cuenta con el apoyo de la agencia del transporte ferroviario para su actualización.
Pese a descartar por ahora que la falta de renovación fuera la causa del accidente, indicó que corresponde investigar si se trató de un asunto administrativo en recursos humanos. Insistió en la necesidad de agotar todas las líneas de indagación.
La solicitud de orden de aprehensión presentada por la Fiscalía reveló, además, que el puesto del conductor de la locomotora carecía de un velocímetro, lo que impedía conocer con precisión la velocidad real del convoy durante su trayecto. Las autoridades deberán determinar cómo influyeron estos factores en el siniestro.


