En Mazatlán, cientos de personas se manifestaron en el malecón para exigir respuestas por la ola de violencia y las recientes desapariciones que afectan a la entidad. La movilización tuvo carácter local y buscó visibilizar las denuncias de familiares y comunidades afectadas.
Entre los participantes estuvieron familiares y amigos de personas desaparecidas, incluidos los allegados de diez trabajadores de una mina y de siete turistas que fueron privados de la libertad en el puerto. Los manifestantes recorrieron el paseo turístico de forma pacífica para reclamar avances en las investigaciones y mayor seguridad.
Las autoridades estatales informaron que en un incidente reciente fueron privados de la libertad cuatro hombres, una mujer y una niña en el municipio de Mazatlán, reportado inicialmente mediante una llamada al número de emergencias. Posteriormente se anunció el rescate con vida de dos de los seis turistas reportados; la mujer y la niña fueron localizadas en el poblado El Habal, mientras los cuatro hombres siguen en paradero desconocido.
Estos hechos ocurren a pocos días del Carnaval Internacional de Mazatlán y en medio de la desaparición, semanas atrás, de diez mineros de una empresa canadiense, cuyos paraderos aún se desconocen y por los que las autoridades continúan la búsqueda. En la investigación de ese caso hay al menos cuatro detenidos.
Investigadores señalaron que en la zona opera una célula de «Los Chapitos», una facción del Cártel de Sinaloa, que sería presuntamente responsable de la desaparición de los trabajadores. Las indagatorias están en curso para determinar responsabilidades y vínculos entre los distintos episodios violentos.
El gobierno federal desplegó casi 2,800 agentes militares, de seguridad y ministeriales en Sinaloa para reforzar las labores de seguridad ante la pugna entre facciones del cártel. Este contexto se ubica tras la decisión de Estados Unidos de declarar al Cártel de Sinaloa como grupo terrorista, lo que ha marcado parte del discurso oficial sobre la crisis de seguridad en la región.
Los manifestantes insistieron en la necesidad de mayor transparencia y eficacia en las investigaciones, y pidieron medidas concretas para proteger a la población y evitar nuevas desapariciones.


