Ciudad de México – La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aplaudió la decisión de Estados Unidos de reabrir, de manera escalonada, la frontera para la importación de ganado mexicano, a partir del 7 de julio. Esta medida se produce tras la crisis ocasionada por la plaga del gusano barrenador, aunque la mandataria subrayó que aún se llevan a cabo mesas de trabajo para acelerar el proceso.
Durante una conferencia de prensa, Sheinbaum mencionó que la reactivación comenzará con la frontera de Agua Prieta, Sonora, el 7 de julio, seguida de Puerto Palomas, Chihuahua, el 14 de julio; San Jerónimo, también en Chihuahua, el 21 de julio; Acuña, Coahuila, el 18 de agosto; y finalmente, la frontera de Colombia, Nuevo León, el 15 de septiembre.
La mandataria enfatizó que aún están trabajando para reabrir el punto de exportación en Nogales, Sonora, sobre el cual esperan alcanzar un acuerdo que agilizara el acceso.
Esta respuesta de la presidenta ocurre tras una reunión virtual entre el secretario de Agricultura mexicano y su homóloga estadounidense, donde se acordó la apertura gradual de los puertos fronterizos en el sur de Estados Unidos para el ganado, bisontes y equinos provenientes de México. Estos puntos de cruce habían permanecido cerrados desde el 11 de mayo, por el riesgo de expansión del gusano barrenador.
Sheinbaum destacó la contención de la plaga en varias zonas del sur del país, afirmando que esta no ha llegado a la región norte. "Lo importante es el acuerdo sobre cómo se procederá a la reapertura y que continúan las mesas de trabajo", subrayó.
A raíz del cierre fronterizo, México inició la importación de carne de países como Brasil, Argentina, Uruguay y Australia para enfrentar la disminución de la oferta de Estados Unidos, según el Consejo Mexicano de la Carne (Comecarne). El brote de la plaga ha generado un impacto significativo, con una suspensión de exportaciones de ganado vivo, lo que ha resultado en pérdidas estimadas en 700 millones de dólares.




