En el Senado, la senadora Martha Lucía Mícher pidió a su coordinador Ignacio Mier que se regule y reabra el salón de belleza de la cámara, al señalar que las legisladoras tienen derecho al cuidado personal.
Tras reunirse con la Relatora Especial de la ONU sobre la Violencia contra las Mujeres y las Niñas, Reem Alsalem, la senadora destacó que en la cámara alta ya existen restaurantes, bancos y otros servicios que están regulados y pagan renta.
Mícher afirmó que el salón, que operaba de forma discreta desde el año pasado, no debía ser objeto de una decisión motivada por criterios misóginos y sostuvo que el servicio se ofrecía también a otras personas fuera de las legisladoras.
“La mujeres tenemos derecho a arreglarnos”, dijo, y pidió que el espacio sea regulado con transparencia y que se pague la renta correspondiente, insistiendo en que no se trata de un lujo sino de una necesidad en ocasiones.
El senador Gerardo Fernández Noroña también expresó su oposición al cierre del salón y dijo haber sido de los primeros en manifestarse en contra de la medida, en la misma línea de defensa del servicio y su regulación.



