León, Guanajuato – Cuatro años después de la implementación del rediseño del espacio aéreo en el Valle de México, el Gobierno ha anunciado un nuevo modelo que se prevé entre en funcionamiento en octubre de 2026. Expertos en la materia consideran que este rediseño es esencial para abordar las preocupaciones sobre los riesgos operativos actuales.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) comenzó a implementar el plan de rediseño en marzo de 2021, desarrollado por la empresa francesa NavBlue. La primera fase abarcó a los aeropuertos de la Ciudad de México (AICM) y Toluca (AIT), mientras que la segunda incluyó el Aeropuerto Felipe Ángeles (AIFA) en 2022.
Desde el inicio de la operación, especialistas han señalado el aumento de riesgo de incidentes relacionados con el acercamiento entre aeronaves y demoras significativas. José Alfredo Covarrubias, secretario general del Sindicato Nacional de Controladores Aéreos, confirmó que se han iniciado trabajos para corregir estas fallas, con un taller que cuenta con la participación de 15 controladores y pilotos de las aerolíneas Viva, Volaris y Aeroméxico.
El plan de ajuste tiene un cronograma de un año, con una reunión inicial ya realizada para presentar el proyecto y establecer plazos. Entre los problemas más críticos del modelo actual se encuentra el despegue de pistas encontradas entre el AICM y el AIFA, lo que ha creado situaciones de riesgo para las aeronaves en vuelo. María Larriva, especialista del sector aéreo, destacó que tanto la SICT como la Seneam están al tanto de la urgencia de revisar el rediseño tras múltiples incidentes.
Una propuesta clave dentro del nuevo modelo es el incremento del 40% en el número de controladores aéreos y personal auxiliar. Larriva también subrayó la necesidad de mejorar las capacidades del AICM, incluyendo la instalación de un radar meteorológico y sistemas de detección de turbulencia, con miras a aumentar la seguridad y eficiencia de las operaciones aéreas en la región.



