En aguas territoriales de Irak, dos petroleros fueron atacados en el golfo Pérsico, con al menos un fallecido y 37 personas rescatadas, según las autoridades iraquíes, que calificaron el incidente como una violación de la soberanía nacional y ordenaron la suspensión de las operaciones en las terminales petroleras del país.
Los ataques forman parte de una nueva jornada del conflicto entre Estados Unidos e Israel e Irán que ha registrado combates y agresiones en varios puntos de la región, y ha provocado un repunte del precio del petróleo Brent hasta rozar los 100 dólares por barril.
La Compañía General de Puertos de Irak informó la paralización de las terminales petroleras mientras que los puertos comerciales mantienen actividad, en un contexto de creciente riesgo para la navegación en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz.
La agencia que monitoriza la seguridad marítima internacional alertó de un impacto contra un portacontenedores cerca del estrecho de Ormuz y recopiló informes de al menos tres buques alcanzados por proyectiles en esa zona, una vía estratégica por la que en tiempos de paz circula cerca del 20% del petróleo y del gas natural licuado mundial.
Tres marineros tailandeses continúan desaparecidos tras el ataque que dañó al carguero MV Mayuree Naree en el estrecho, mientras la Marina de Omán rescató y trasladó a tierra a otros 20 tripulantes; la Guardia Revolucionaria iraní reivindicó ataques contra ese buque y otro con bandera israelí.
Se registraron además nuevas agresiones en la región que afectaron a un edificio en Dubái, tanques de combustible en instalaciones cercanas a la capital de Baréin y un inmueble en Kuwait; en Omán, un incendio en tanques del puerto de Salalah fue atribuido a un ataque con drones, y Arabia Saudí informó de la identificación e interceptación de múltiples vehículos aéreos no tripulados.
El Ejército israelí comunicó el inicio de una amplia serie de ataques contra objetivos en Teherán, en respuesta a una operación que, según Israel, reunió a la Guardia Revolucionaria iraní y al grupo libanés Hezbolá, mientras en el Líbano decenas de personas murieron y más de medio centenar resultaron heridas por bombardeos.
El presidente de Estados Unidos afirmó que la guerra está «ganada» pero anticipó que la ofensiva continuará por un tiempo, sin detallar su duración, en un escenario de escalada que mantiene la tensión política y militar en la región.
Pese al anuncio de la Agencia Internacional de la Energía sobre una liberación masiva de reservas estratégicas, los mercados energéticos reaccionaron al alza y los precios del crudo permanecen en niveles que aumentan el riesgo de una crisis energética global, según los analistas.


