La paralización masiva de buques cisterna en el golfo Pérsico pone en riesgo el suministro de crudo y gas y afecta directamente a puertos y economías de la región. La concentración de embarcaciones y las restricciones al tránsito elevan la tensión sobre rutas marítimas críticas para el comercio local.
Al menos 150 buques cisterna, entre petroleros y metaneros, quedaron fondeados en aguas abiertas del golfo Pérsico fuera del estrecho de Ormuz, y decenas más permanecían estacionados al otro lado del paso, según datos de seguimiento de buques. Los buques se agruparon frente a las costas de importantes productores de la zona, incluidos Irak, Arabia Saudita y Qatar.
Muchos de esos barcos permanecen inmovilizados dentro de las zonas económicas exclusivas de países del golfo Pérsico, como Kuwait y Emiratos Árabes Unidos. Además, al menos otros 100 petroleros estaban anclados en las costas de Emiratos Árabes Unidos y Omán y en puntos de fondeo, junto con decenas de buques de carga.
Por el estrecho de Ormuz pasa alrededor del 20% del petróleo mundial, entre el que se incluyen las exportaciones de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kuwait e Irán, y también transitan grandes volúmenes de gas natural licuado procedente de Qatar. Esa dependencia del estrecho aumenta la vulnerabilidad de los mercados energéticos ante cualquier interrupción del tráfico.
Tras una serie de ataques que elevaron las tensiones regionales, varios propietarios de petroleros, grandes compañías energéticas y empresas comerciales suspendieron envíos de crudo, combustibles y GNL a través del estrecho de Ormuz. Fuentes comerciales indicaron que Teherán afirmó haber cerrado la navegación en la zona.
No obstante, el Centro Conjunto de Información Marítima, dirigido por la Marina de Estados Unidos, señaló que por el momento ninguna autoridad marítima reconocida ha comunicado internacionalmente una suspensión formal del tráfico a través del estrecho. La situación permanece bajo vigilancia, mientras operadores y autoridades evalúan posibles impactos en el suministro energético global y en la seguridad marítima regional.


