El anuncio afecta directamente a Francia, Reino Unido y Alemania y a sus fuerzas y ciudadanos desplegados en Oriente Medio, al advertir que podrían destruir la capacidad de Irán para lanzar misiles y drones para defender sus intereses y los de sus aliados. Los tres países, que forman el denominado bloque E3, dijeron que actuarán en coordinación con Estados Unidos y aliados regionales.
En una declaración conjunta señalaron que podrían autorizar «acciones defensivas necesarias y proporcionadas» para neutralizar la amenaza en su origen. Añadieron que la cooperación con Estados Unidos y socios de la región está garantizada en esta materia.
Los mandatarios —Emmanuel Macron, Friedrich Merz y Keir Starmer— condenaron los ataques iraníes que consideraron indiscriminados y desproporcionados, dirigidos incluso contra países no implicados en las operaciones militares iniciales. Subrayaron que esos ataques han puesto en riesgo tanto a personal militar como a civiles en la zona.
El comunicado llega tras varios incidentes que han afectado a aliados y a países del propio E3. Uno de los ataques con drones atribuido a Teherán impactó en un hangar naval francés en el puerto de Abu Dabi, causando solo daños materiales limitados.
El Ministerio de Defensa británico informó que, en una misión conjunta con Catar, un caza Typhoon neutralizó un dron iraní que se dirigía a ese país aliado. Las represalias iraníes también han afectado a Baréin y Kuwait, entre otros estados de la región.
Israel, que junto a Estados Unidos emprendió los ataques originales contra objetivos vinculados a Irán, también ha sido blanco de las represalias. Los tres países del E3 pidieron a Irán que ponga fin de inmediato a estos actos para evitar una escalada mayor.


