La Cámara de Comercio Internacional presentó en Ciudad de México un llamado a la acción dirigido a preservar el sistema multilateral de comercio, subrayando la importancia de la iniciativa para México y la región por su papel en las cadenas globales de valor. La organización advirtió que la pérdida de confianza y previsibilidad afecta directamente la actividad económica local y las perspectivas de las empresas nacionales.
La ICC señaló que el sistema multilateral atraviesa un punto crítico por el proteccionismo, el aumento de medidas unilaterales y la parálisis de funciones esenciales de la Organización Mundial del Comercio. Ante ese panorama, la entidad pidió recuperar la certidumbre en un entorno cada vez más fraccionado.
El llamado se formuló como antecedente a la próxima conferencia ministerial de la OMC y fue presentado como una oportunidad para convertir años de debate en acciones concretas que eviten una posible disolución del marco vigente. La ICC consideró que la cita multilateral puede ser un salvavidas para movilizar voluntad política y establecer plazos de trabajo.
El secretario general de la ICC dijo que, más allá de los aranceles, la principal afectación para las empresas es la incertidumbre, que las vuelve reticentes a invertir, retrasa contrataciones y decisiones que podrían generar negocios. Alertó sobre el impacto en pequeñas y grandes empresas por igual.
Respecto a las tensiones comerciales, se pidió desescalar disputas y evitar represalias en cadena; la organización señaló que, aunque Estados Unidos lidera medidas arancelarias, su participación en el comercio mundial de bienes no basta para iniciar por sí sola una guerra comercial global. La recomendación fue concentrarse en estabilizar el sistema en lugar de responder con medidas espejo.
La ICC advirtió sobre el costo económico de no actuar: datos citados indican que una desintegración de la OMC reduciría en torno a un tercio las exportaciones no energéticas de las economías en desarrollo y provocaría una pérdida permanente superior al 5 % del PIB global, con impactos más severos en los países de menores ingresos.
Entre las demandas, la organización instó a que la conferencia ministerial lance negociaciones formales de reforma con un programa de trabajo con plazos, priorizando bloqueos sistémicos como acuerdos plurilaterales, procesos de toma de decisiones y el trato especial y diferenciado. También propuso mecanismos permanentes de consulta con el sector privado y participación empresarial estructurada.
La ICC presentó además un pacto con propuestas aplicables de inmediato en tres frentes. En la frontera, propuso implementar plenamente el Acuerdo de Facilitación del Comercio, migrar hacia el comercio digital mediante ventanillas únicas y reglas comunes, y desplegar soluciones para mejorar la transparencia y la trazabilidad.
Detrás de la frontera, planteó modernizar reglas sobre subsidios industriales, flujos de datos, controles a la exportación, minerales críticos y la intersección entre comercio y clima. En el entorno habilitante, sugirió mejorar el financiamiento al comercio y reforzar mecanismos de solución de controversias con enfoque en pymes.
La ICC afirmó que, si se aplicaran sus recomendaciones, podría generarse actividad económica adicional equivalente a unos 5 billones de dólares, cerca del 4 % del PIB global. La iniciativa se lanzó desde México por el peso del país en las cadenas de valor y con la intención de adaptar la agenda a los desafíos de América Latina, incluyendo a las pequeñas empresas y los costos logísticos.


