Las enchiladas agustinas son un platillo tradicional de Puebla, reconocido por su originalidad y su conexión con los emblemáticos chiles en nogada. Ideal para quienes desean sorprender a sus invitados durante la celebración del 15 de septiembre y la Noche Mexicana, este platillo es un tesoro culinario que merece ser conocido y replicado.
Se cree que las enchiladas agustinas tienen su origen en los conventos de Puebla, donde las monjas, en un esfuerzo por evitar el desperdicio, transformaron el abundante relleno de los tradicionales chiles en nogada en un nuevo platillo. Este resultado es un guiso festivo, que mezcla elementos de la cocina poblana, como el mole y las tortillas, cargado de color y sabor.
Su preparación consiste en rellenar tortillas con un picadillo que combina carne y frutas, bañarlas con mole poblano y decorarlas con granos de granada. A continuación, se describe el proceso de elaboración:
- En una olla grande, calentar aceite y dorar carne de cerdo con cebolla y ajo. Sazonar al gusto.
- En otra olla, sofreír jitomate hasta que se deshaga, y luego añadir plátano macho, manzana, pera y durazno, junto con almendras y pasas. Cocinar hasta que las frutas estén suaves.
- Incorporar la carne a la mezcla de frutas y ajustar el sabor con azúcar y sal. Reservar el relleno.
- Preparar mole poblano según instrucciones de empaque o receta preferida.
- En un sartén con aceite caliente, dorar las tortillas ligeramente para que sean más manejables.
- Rellenar cada tortilla con el picadillo y enrollar.
- Servir las enchiladas en un plato, bañarlas con mole poblano caliente y decorar con granos de granada, ajonjolí tostado y hojas de perejil.
Las enchiladas agustinas son la opción perfecta para celebrar la distintiva gastronomía mexicana en este mes patrio, ofreciendo una experiencia culinaria única y llena de historia.


