En Reino Unido, correos electrónicos difundidos por la administración estadounidense y publicados por medios británicos indican que el príncipe Andrés invitó a Jeffrey Epstein y a una mujer rumana a una cena privada en el Palacio de Buckingham, información que vuelve a poner el foco en la monarquía y en la relación entre el miembro real y el financiero condenado por delitos sexuales.
Los mensajes forman parte de los llamados archivos Epstein y muestran que la mujer fue citada a petición de Epstein, que se encontraba en Londres y quería que lo acompañara junto a otros conocidos.
Los intercambios revelan que Epstein contactó con el entonces duque de York para verse y que Andrés ofreció varias opciones para el encuentro, entre ellas un restaurante o un salón privado, y planteó la posibilidad de cenar en el palacio para mayor privacidad.
Epstein respondió pidiendo el Palacio de Buckingham y expresó su deseo de tiempo en privado; preguntó además si debía traer a otras personas para amenizar la velada. Andrés contestó que había espacio suficiente y que las trajera, y en los correos Epstein sugirió añadir “una rumana muy linda”.
No hay detalles públicos sobre el desarrollo de la cena ni la identidad del resto de los invitados, pero al día siguiente Epstein escribió a la mujer que Andrés la había encontrado muy guapa y la animó a no preocuparse por la ropa. Epstein murió en prisión mientras esperaba juicio por cargos relacionados con tráfico sexual.
Andrés se retiró de la vida pública ante la presión por su amistad con Epstein, presión que se intensificó tras la publicación de memorias en las que una mujer afirmó haber sido abusada por el entonces príncipe cuando era menor de edad; Andrés niega esas acusaciones. Llegó además a un acuerdo judicial con la demandante para que ésta retirara su demanda civil.
Tras revelarse el alcance de su relación con Epstein, el rey le retiró títulos y ordenó su traslado desde la residencia en Windsor a una casa en la finca de Sandringham.



