La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha activado un plan de «acción anticipatoria» en Honduras con una inversión de cuatro millones de dólares, destinado a proteger a aproximadamente 65,000 personas de los riesgos humanitarios asociados a la sequía. Esta iniciativa se lleva a cabo en coordinación con la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales.
El proyecto, que cuenta con el financiamiento del Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF), busca implementar medidas basadas en evidencia científica antes de que los impactos climáticos afecten a las comunidades más vulnerables. La activación del plan fue posible después de alcanzar ciertos umbrales preestablecidos en marzo, según el Marco de Acción Anticipatoria para el país.
El coordinador residente de la ONU en Honduras, Alejandro Álvarez, destacó la importancia de actuar anticipadamente, lo que permite reducir riesgos y proteger vidas. Añadió que este enfoque conjunta refuerza la preparatoria del país ante eventos climáticos adversos.
Las acciones se concentrarán en comunidades de los departamentos de El Paraíso y Francisco Morazán. La ONU ha indicado que se implementarán de inmediato intervenciones en áreas como seguridad alimentaria, salud y nutrición, con el objetivo de mitigar los posibles efectos de la sequía.
Entre las medidas previstas se incluyen asistencia alimentaria, apoyo a medios de vida agrícolas y ganaderos, así como la mejora de sistemas de agua y la prevención de enfermedades. Las primeras entregas de asistencia comenzarán en los próximos días, de acuerdo con los planes establecidos con las autoridades locales.
Honduras es considerado uno de los países más vulnerables a la crisis climática, enfrentando de forma cíclica fenómenos como El Niño, que impactan en la seguridad alimentaria, el acceso al agua y la salud pública, especialmente en el Corredor Seco, una zona caracterizada por escasez de lluvias y altos índices de pobreza y malnutrición.





