El activista ambiental Isaac Cárdenas, conocido como «Chakín», permanecerá en arresto domiciliario durante un mes, según anunció su defensa tras la audiencia realizada recientemente. Durante la sesión, el juez autorizó al ministerio público a continuar con las investigaciones en su contra.
A través de una transmisión en vivo en redes sociales, el abogado de Cárdenas confirmó que el ministerio público cuenta con un plazo adicional para llevar a cabo las indagaciones necesarias. En este contexto, se contempla la posibilidad de presentar una suspensión condicional al proceso, lo que, de ser aprobado, podría concluir el asunto penal en curso.
«Chakín», por su parte, expresó su compromiso con la causa social que defiende, afirmando que su arresto no afectará su deseo de luchar por el bien común. Agradeció el apoyo recibido de familiares y seguidores durante su detención, transmitiendo un mensaje de optimismo y reflexión sobre su situación.
Su defensa subrayó que la medida cautelar de arresto domiciliario podría ser revocada si se acepta la solicitud de suspensión del proceso.
En cuanto a su detención, Cárdenas fue arrestado por elementos de la fiscalía de Nayarit el 13 de noviembre bajo acusaciones de ultraje a la moral y a las buenas costumbres. Sin embargo, tanto su familia como sus colegas activistas han calificado estas acusaciones como infundadas. La liberación de Cárdenas, confirmada en la madrugada del 18 de noviembre, se debió en parte a la presión pública generada por su caso.
La defensa de «Chakín» y su madre denunciaron que su captura se realizó de manera irregular, describiendo el evento como un «secuestro» cometido por un grupo de personas encapuchadas y sin identificación. El activista, conocido por su labor en la defensa del medio ambiente, había estado involucrado recientemente en protestas contra la demolición de la Plaza de las Artes y estaba organizando una marcha que tuvo lugar el 15 de noviembre, a la que no pudo asistir debido a su arresto.



