En León interesa que el montaje «Niño perdido», creado por Quecho Muñoz, esté en la mira para presentarse en la región, tras su reciente regreso al Nuevo Teatro Versalles de Ciudad de México y el interés por llevar la obra a otros estados del país.
La pieza, que cumple nueve años en cartelera, volvió a escena en un espacio reducido que los responsables consideran propicio para intensificar la experiencia del público.
Según el creador, el formato íntimo del teatro ha reforzado la conexión emocional entre la obra y los espectadores, manteniendo la esencia del montaje original.
La trama sigue a Manuel Andrés, un hombre al borde del suicidio que encuentra a una misteriosa figura que lo guía hacia su niño interior, un recorrido que ha logrado conmover a distintas generaciones.
El prolongado tiempo en cartel se interpreta como un signo del impacto del texto y de la universalidad de su mensaje, factores que han sostenido la obra durante casi una década.
Además de este montaje, el autor es responsable de «12 Princesas en Pugna» y afirma estar trabajando en nuevos textos que se encuentran en fase de preproducción.
Los productores destacan que la puesta es ligera en montaje, lo que facilita posibles giras, y señalan que ya han recibido solicitudes de varios estados interesados en programarla.
Invitan a quienes visiten Ciudad de México a asistir a la función, con la consideración de que el montaje ofrece una experiencia que busca reconectar lo extraordinario con lo cotidiano.


