El gobierno de la Ciudad de México anunció que, a partir del 1 de julio, todos los vehículos eléctricos de uso personal, como scooters y bicicletas eléctricas, deberán portar placas para circular legalmente en la capital. Esta medida busca regular el uso de estos vehículos, promoviendo la seguridad vial.
Las sanciones por no cumplir con esta normativa entrarán en vigor el 1 de septiembre de este año. Es esencial que los conductores estén al tanto de la obligación de tener placas para evitar multas.
Además, la Secretaría de Seguridad Ciudadana ha especificado que los operadores de vehículos eléctricos deberán adquirir licencias que varían según el tipo de vehículo. Por ejemplo:
- Licencia A1: Requerida para patines eléctricos.
- Licencia A2: Permite la circulación de bicimotos eléctricas y también es válida para conducir automóviles.
Esta categorización se basa en la velocidad y peso de los vehículos. Aquellos con una velocidad superior a 25 km/h o un peso mayor a 35 kg deben ser conducidos bajo una licencia adecuada.
Las licencias recién expedidas desde 2025 no permiten utilizar patines, bicicletas y motos eléctricas, pero las licencias emitidas entre 2003 y 2017 sí son válidas para estos vehículos. Esto implica que los titulares de licencias antiguas no necesitarán realizar trámites adicionales, mientras que quienes posean licencias nuevas deberán obtener la correspondiente.
En cuanto a costos, las licencias tendrán diferentes tarifas:
- Licencia Tipo A1: 495 pesos, que incluye scooters, motonetas y vehículos eléctricos.
- Licencia Tipo A2: 989 pesos, que permite conducir además de los mencionados, automóviles.
Es importante señalar que las reglas de circulación varían dependiendo del tipo de vehículo. Por ejemplo:
- Los patines eléctricos podrán transitar por vialidades secundarias y ciclovías.
- Las bicicletas eléctricas podrán usar vías primarias, pero solo por el carril derecho y sin ingresar a ciclovías.
- Las motos eléctricas deberán seguir las mismas normativas que las motocicletas convencionales en avenidas principales.
Estas medidas tienen un impacto significativo en la regulación de vehículos eléctricos, contribuyendo a mejorar la seguridad vial y el orden en el uso del espacio público.







