En noviembre de 2025, la marca china SEV, que ingresó al mercado mexicano en 2022, cesó sus operaciones sin previo aviso. Esta situación ha dejado a los propietarios de sus vehículos en una situación vulnerable, ya que no existen garantías ni respaldo significativos.
SEV formaba parte de un nuevo enfoque de Grupo Solarever, una empresa conocida por su especialización en paneles solares, que buscó diversificar sus operaciones hacia la movilidad eléctrica. Sin embargo, la marca enfrentó desafíos desde su lanzamiento, incluyendo una dependencia crítica de proveedores chinos y la rápida sustitución de su primer modelo, el SEV E-WAN, por otro con características similares, resultando en una escasa permanencia en el mercado.
A pesar de una inversión inicial significativa y la promesa de construir una planta de ensamblaje en Durango, los distribuidores comenzaron a cerrar, dejando a los clientes sin opciones de soporte. Este tipo de situaciones es común en algunas marcas chinas, donde el producto llega a través de importadores, generando preocupaciones sobre la falta de protección legal para los consumidores en México.
Recientemente, SEV emitió un comunicado informando que ha establecido un taller de servicio autorizado en la Ciudad de México. Este taller ofrece diagnósticos, servicios de mantenimiento y reparaciones, pero opera bajo condiciones restrictivas:
– Se debe agendar citas a través de WhatsApp.
– Los servicios realizados están sujetos a la disponibilidad de piezas y procesos técnicos de evaluación.
Las garantías seguirán condiciones particulares, evaluando cada caso por separado. Además, se mencionó que el taller también facilitará la provisión de refacciones, aunque su disponibilidad dependerá de factores logísticos.
Un aspecto crucial es que los servicios ofrecidos son gestionados por talleres externos independientes, no vinculados a agencias distribuidoras. Esto significa que los clientes no recibirán reconocimientos de servicios o garantías previamente ofrecidos por las agencias al adquirir su vehículo.
Como resultado, los propietarios de vehículos SEV pueden encontrarse ante un proceso complicado y prolongado en la atención de sus necesidades de mantenimiento y soporte técnico.



