La escalada de violencia en la frontera entre Camboya y Tailandia afecta directamente a las comunidades fronterizas y motivó una intervención diplomática de Estados Unidos para buscar un alto el fuego. Un llamado telefónico entre un alto representante estadounidense y el primer ministro camboyano buscó impulsar el cese de las hostilidades.
Según el Departamento de Estado, Marco Rubio expresó su preocupación por la violencia en curso y subrayó la necesidad de implementar plenamente los Acuerdos de Paz de Kuala Lumpur. En el comunicado se reiteró además el deseo de paz expresado por el mandatario estadounidense.
Estados Unidos se ofreció a facilitar conversaciones entre las partes para garantizar la paz y la estabilidad entre ambos países. La propuesta busca respaldar las negociaciones bilaterales que intentan poner fin a los combates.
Tailandia y Camboya iniciaron recientemente una ronda de negociaciones de varios días con el objetivo de encontrar una solución pacífica a los enfrentamientos fronterizos. Las hostilidades, que comenzaron a principios del mes pasado, se han cobrado al menos 86 vidas.
Los dos países mantienen una disputa histórica por la soberanía de varios territorios situados a lo largo de la frontera, cartografiados por Francia cuando Camboya formaba parte de la Indochina francesa. Desde comienzos del conflicto, los ejércitos de ambos Estados se han enfrentado en distintos puntos de sus aproximadamente 820 kilómetros de frontera.
En un intento previo de mediación, el expresidente estadounidense intercedió en el conflicto y obligó a ambas partes a aceptar un alto el fuego tras amenazar con medidas comerciales. Pese a la firma de acuerdos de paz en Kuala Lumpur, los combates volvieron a reanudarse semanas después.



