La final de la Copa Africana de Naciones tuvo un desenlace polémico tras un penalti señalado a favor de Marruecos.
Los jugadores de Senegal abandonaron el campo durante 14 minutos.
Al reanudarse, Brahim Díaz falló el penalti ejecutándolo a lo Panenka.
Senegal se proclamó campeón al vencer 1-0 en tiempos extra a Marruecos en el estadio Moulay Abdellah de Rabat.
El entrenador de Senegal, Pape Bouna Thiaw, ingresó a la sala de prensa acompañado de su hija de seis años y fue abucheado por periodistas marroquíes.
Thiaw entregó a su hija a un acompañante, besó su medalla de campeón y se sentó; hubo conatos de pelea entre miembros de la prensa de ambos países.
La Confederación Africana decidió que Thiaw no diera declaraciones porque no podían garantizar su seguridad.



