La presidenta de la Ciudad de México ha expresado su desacuerdo con la marcha convocada por la «Generación Z», calificándola como un fenómeno que no representa genuinamente a los jóvenes. En declaraciones recientes, la mandataria ha señalado que la manifestación es impulsada por una red de cuentas falsas, a menudo conocidas como «bots», que manipulan la conversación en línea.
Según la presidenta, esta manifestación carece de un respaldo auténtico de la juventud, y manifestó su preocupación por el origen de la convocatoria, insinuando que podría estar influenciada desde el extranjero con el objetivo de desacreditar al gobierno.
En sus críticas, la mandataria también ha abordado las supuestas propuestas de violencia derivadas de la marcha, reafirmando el enfoque de su administración hacia el diálogo y la resolución pacífica de conflictos. Aconsejando a los jóvenes que participen en la manifestación a informarse sobre la manera en que fue estructurada la convocatoria, la presidenta enfatizó que su gobierno no se dejará provocar, y anunció medidas como la colocación de vallas en Palacio Nacional para prevenir posibles enfrentamientos.
Adicionalmente, el gobierno ha presentado un análisis que sostiene que la convocatoria es «inorgánica» y ha sido apoyada por elementos de la «derecha internacional», además de aquellas cuentas que han cuestionado públicamente las relaciones del gobierno actual con actividades ilícitas. Estas afirmaciones ponen de manifiesto la continuada polarización política en el país, en medio de un entorno de creciente tensión entre el ejecutivo y diversas fuerzas opositoras.


