La presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, visitó San Ignacio Río Muerto, Sonora, para presentar los avances del Plan de Justicia del Pueblo Yaqui. Durante su estancia, entregó un acueducto de agua potable, así como la restitución de tierras y un comedor para estudiantes de primaria.
Sheinbaum destacó que el apoyo al pueblo Yaqui se ha materializado desde 2021 a través de acciones para resarcir una deuda histórica. Resaltó la importancia de este reconocimiento en un contexto de injusticia histórica hacia los pueblos indígenas.
El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, también hizo énfasis en la inversión de más de 18 mil 300 millones de pesos en diversas áreas como salud e infraestructura, y elogió a su equipo de trabajo, que consideró excepcional.
Sin embargo, la visita no estuvo exenta de críticas. Un habitante de la comunidad expresó su descontento, reclamando que muchos habitantes carecen de apoyo para el campo y que la situación en el área es crítica. A pesar de la interrupción de Sheinbaum, el campesino continuó con su denuncia, señalando que los compromisos establecidos por las autoridades no se han cumplido.
El residente enfatizó que las comunidades, incluyendo el ejido Enrique Landa, están «totalmente abandonadas» y describió las dificultades que enfrenta la población para obtener acceso al agua.
Sheinbaum respondió a las preocupaciones del ciudadano, apuntando a la administración de Carlos Salinas de Gortari como responsable de los problemas actuales relacionados con el agua y el campo. Señaló que se están realizando cambios a las leyes que permitirán garantizar nuevos derechos sobre el agua, señalando su finitud.
El evento concluyó con un grupo de menores de la etnia Yaqui cantando el himno nacional en su lengua.



