En el marco del desfile conmemorativo del 115 aniversario del inicio de la Revolución Mexicana, la presidenta del país llevó a cabo una defensa de su administración, al tiempo que se dirigió a los críticos de su gobierno, denunciando lo que considera una campaña en su contra.
Durante su discurso, la mandataria hizo una comparación histórica al referirse al autoritarismo del ex presidente Porfirio Díaz, señalando que en la actualidad, en México, no se reprime a quienes se oponen a su administración y que las elecciones han dejado de ser simuladas. «Bajo el gobierno de Porfirio Díaz, los trabajadores que intentaban organizarse eran perseguidos, encarcelados o asesinados. Hoy, en México, nadie es silenciado por pensar diferente. Esa es una conquista del pueblo», enfatizó.
Sin aludir de manera directa a las manifestaciones que tuvieron lugar recientemente, la presidenta condenó la violencia y los altercados, reiterando que el país no dará marcha atrás en su camino hacia la paz. Indicó que la tranquilidad es producto de la justicia y criticó los discursos que, a su juicio, normalizan la violencia y buscan restaurar un sistema de privilegios para unos pocos.
Además, Sheinbaum destacó los principios de honestidad y transparencia en su gestión, censurando a ciertos medios de comunicación y analistas que, según ella, utilizan su plataforma para difundir calumnias y cambian de postura según sus intereses. «La campaña de mentiras no tiene efecto, porque el pueblo sabe que no nos doblegaremos ante la ilegalidad y la injusticia», concluyó.



