La presidenta de México ha calificado como «exagerada» la decisión del Departamento de Agricultura de Estados Unidos de volver a cerrar la frontera para la importación de ganado mexicano, tras la detección de un nuevo caso de gusano barrenador en el estado de Veracruz. La mandataria se pronunció en su conferencia de prensa matutina, donde criticó la medida estadounidense, afirmando que las autoridades mexicanas habían implementado protocolos adecuados para manejar la plaga desde su primer cierre el 11 de mayo.
Sheinbaum enfatizó que, tras la detección del caso en Veracruz, su equipo técnico se activó de inmediato para controlar la situación, asegurando que se están llevando a cabo medidas basadas en evidencia científica para evitar la propagación del gusano. Según la presidenta, «se está haciendo todo lo que científicamente se debe de hacer».
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos retomó la restricción a la importación de ganado pocos días después de haber reabierto la frontera, tras el hallazgo de un nuevo caso en el municipio de Ixhuatlán de Madero, confirmado por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
Francisco Javier Calderón Elizalde, director en jefe del Senasica, reportó que los casos activos de gusano barrenador han disminuido en un 18.5% desde el 24 de junio. Indicó que la plaga sigue contenida principalmente en los estados del sur-sureste, donde actualmente se registran 345 casos activos. Asimismo, destacó que se han liberado dos mil millones de moscas estériles como parte de las acciones para el control de la plaga, con apoyo de la Secretaría de Agricultura estadounidense.
El funcionario señaló que, hasta la fecha, no se han registrado casos secundarios, lo que permite confiar en que esta incursión puede ser controlada en un plazo no mayor a dos semanas. Hace una semana, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos había comenzado a reabrir la frontera de manera escalonada para el ganado, bisontes y equinos mexicanos después de un cierre prolongado comenzado en mayo por la misma plaga. El primer puerto fronterizo que reabrió fue el de Douglas, Arizona, adyacente al estado de Sonora.




