Durante una reciente conferencia, la presidenta Claudia Sheinbaum expresó su preocupación por la falta de cooperación de Estados Unidos con la Fiscalía General de la República (FGR) en el contexto del acuerdo alcanzado con Ovidio Guzmán López, miembro de la facción conocida como «Los Chapitos» del cártel de Sinaloa. Guzmán se declaró culpable de cargos de narcotráfico en su contra, lo que ha generado interrogantes sobre las acciones del gobierno estadounidense, que ha clasificado al cártel como una organización terrorista mientras negocia con uno de sus integrantes.
Sheinbaum destacó que la detención de Guzmán fue ejecutada por el gobierno mexicano, un operativo en el que perdieron la vida soldados. La presidenta subrayó la necesidad de una mayor coordinación y comunicación con la FGR, resaltando la relevancia del caso dentro del contexto del combate a la delincuencia organizada en el país. Al ser consultada sobre la existencia de dicha coordinación, la presidenta fue clara en afirmar que no existe.
Además, en relación con la situación de la violencia en Sinaloa, Sheinbaum indicó que, aunque a nivel nacional se observa una disminución en los homicidios, este estado continúa enfrentando altos niveles de violencia. Anunció que la estrategia para reforzar la seguridad en Sinaloa se presentará en un informe quincenal sobre seguridad. La estrategia se basa en cuatro ejes: atención a las causas de la violencia, inteligencia e investigación, fortalecimiento de la Guardia Nacional y coordinación con las entidades federativas.
La presidenta reafirmó el compromiso del gobierno federal en combatir el crimen organizado, insistiendo en la importancia de abordar esta problemática de manera coordinada y efectiva.




