En México, la presidenta Claudia Sheinbaum negó que existan indicios de que las remesas se utilicen para el lavado de dinero y subrayó que ese asunto no afecta a las familias receptoras.
En su conferencia matutina afirmó que no ha recibido observaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) que apunten a ese uso de las remesas.
Señaló que el GAFI ha enviado información de sus investigaciones a instancias como el Banco de México, pero que, hasta ahora, no hay elementos que relacionen las remesas con operaciones ilícitas.
La mandataria agregó que el organismo realizará una evaluación que abarcará parte de los periodos de gobierno de Enrique Peña Nieto y de Andrés Manuel López Obrador, y que a partir de ello se revisarán las observaciones pertinentes.
También distinguió entre remesas y transferencias desde Estados Unidos: las primeras, dijo, son montos pequeños enviados por familias; las segundas suelen ser transacciones de mayor cuantía que, afirmó, sí deben investigarse cuando corresponda.


