La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró el rechazo de México al ataque de Estados Unidos contra Venezuela que derivó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, y subrayó que la postura del gobierno prioriza el respeto a la soberanía nacional. La declaración pone de relieve la posición mexicana en asuntos internacionales y su intención de defender principios de no intervención.
En una conferencia de prensa leyó un posicionamiento en el que pidió respetar la soberanía de los pueblos y condenó la intervención en los asuntos internos de Venezuela. Señaló que México mantiene una postura clara y sin ambigüedades sobre ese principio.
Sheinbaum afirmó que «rechazamos de manera categórica la intervención en los asuntos internos de otros países» y sostuvo que la intervención nunca ha traído democracia ni estabilidad duradera. Afirmó además que América no pertenece a una doctrina ni a una potencia.
La mandataria insistió en que el respeto a la soberanía y la autodeterminación de los pueblos «no son opcionales ni negociables» y abogó por el diálogo como vía para resolver conflictos. Añadió que la acción unilateral y la invasión no pueden ser la base de las relaciones internacionales del siglo XXI.
Sheinbaum dijo también que ha conversado con su homólogo estadounidense, Donald Trump, sobre la necesidad de atender las causas del problema de drogas. Indicó que coincidieron en que valores, apoyo familiar, educación y comunicación masiva son herramientas para prevenir el consumo.
Sobre la coordinación con Estados Unidos, explicó que debe regirse por principios de soberanía e integridad territorial, responsabilidad compartida y diferenciada, respeto y confianza mutua y cooperación sin subordinación. Concluyó reafirmando que en México manda el pueblo y que el país es libre, independiente y soberano.


