En la historia de la lucha libre y el deporte amateur en México, destacan figuras que han dejado una huella indeleble, como la de un reconocido periodista quien, en su juventud, se dedicó a la lucha libre, el físico constructivismo y el fútbol por más de 25 años.
Este destacado atleta comenzó su trayectoria en la lucha libre en los años 50, en la Arena Colosos, dirigida por el maestro Becerril, en el emblemático Barrio del Chayotito. Allí, compartió el ring con luchadores icónicos como El Cóndor Plateado y Huracán Negro. Posteriormente, se trasladó a la arena del Club de Lucha Libre Amateur Morelia, un escenario donde se enfrentó a figuras como Halcón Azteca y Dandy Pineda.
Su carrera continuó en la Pista de Patines de la colonia Felícitas del Río, donde luchó contra algunos de los rudos más temidos del momento, como La Cobra y El Ruso. Uno de sus momentos más memorables fue cuando le ganó la cabellera al luchador Indio Zacú. Adoptando el nombre de Alma Grande, se convirtió en un ídolo para los aficionados.
El periodista también incursionó en el físico constructivismo, participando en certámenes en el Teatro Ocampo y el teatro de la Casa de la Juventud. En el ámbito del fútbol, fue fundador del equipo de Charo, donde jugó como portero y contribuyó al desarrollo del fútbol amateur en Morelia, formando parte posteriormente de otros equipos destacados.
Tras su retiro del deporte, continuó su vinculación con la actividad deportiva a través de un programa radiofónico titulado «La Verdad en el Futbol», emitido durante 18 años. También ha estado involucrado en la edición de varios periódicos deportivos y actualmente publica una columna en un periódico local, centrada en temas relacionados con el alcoholismo y la familia.
La trayectoria de este periodista es un testimonio del compromiso y la dedicación de aquellos que han sabido mantener vivas las tradiciones deportivas y motivar a nuevas generaciones en México.




